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70 Aniversario del Instituto Nacional de Cancerología

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70 Aniversario del Instituto Nacional de Cancerología

Historia de la oncología médica

Por: Dr. Jaime G. de la Garza Salazar,  Exdirector General del INCan (1993-2003) e Investigador Clínico del INCan.

Especial para Oncologia.mx 

Oncologia.mx.- El 25 de Noviembre de 1946 el Presidente de la República Mexicana, Manuel Ávila Camacho decretó la creación del Instituto Nacional de Cancerología (INCan). La historia de la oncología médica en México, parte muchos años posteriores a las especialidades troncales del tratamiento del cáncer, la cirugía y la radioterapia. En el INCan, esta especialidad se inició en septiembre de 1977, sin embargo la oncología médica en México se inició en enero de 1967, denominada en sus inicios como “Quimioterapia del Cáncer”, la oncología médica comienza a definirse como tal en México y en el mundo ya iniciada la segunda mitad del siglo XX. 

A mi llegada a México, en 1967, después de una estancia de 9 años en diferentes centros médicos en los Estados Unidos como la Universidad de Wisconsin, Universidad de Texas y en la Clínica Mayo de la Universidad de Minnesota, con una especialidad en Medicina Interna y la recién creada oncología médica (Quimioterapia del Cáncer), ingresé al Hospital de Oncología, del Centro Médico Nacional del IMSS, adaptándose a los avances científicos integra la quimioterapia del cáncer y se transforma en el primer hospital en contar con esta especialidad. Sin desdeñar los ejercicios previos realizados por cirujanos y radioterapeutas en hospitales como el General de México y el  Juárez, fundamentados y soportados por los reportes médicos internacionales que llegaban, supieron de sus efectos secundarios tempranos, mas no de los beneficios esperados. 

El Dr. Alejandro Aguirre (pediatra originalmente), fue el primer médico en México, con  información, supervisión de manejo y bases científicas transmitidas en forma casi tutelar por el Dr. Sidney Farber, que administró medicamentos antineoplásicos (Actinomicina D y el Methotrexate) a niños con ciertos tumores malignos de manera protocolizada. 

Despertado el interés del Dr. Aguirre en la oncología, buscó donde aplicar lo aprendido y se trasladó al entonces denominado Instituto de Cancerología, ubicado aquel tiempo en la colonia Santa María la Rivera, donde se incorporó al  Servicio de Admisión de la Consulta Externa, hasta su jubilación.

Para 1967, varias instituciones en México requerían una mejor estrategia de tratamiento para los pacientes con cáncer, necesitaban completar una plantilla, tenían cirujanos y radioterapeutas, pero no había oncólogos médicos. Un corto pero difícil camino debía recorrer “la quimioterapia del cáncer”,  habría que emular a aquellos que emprendieron el camino en el tratamiento médico del cáncer; el concepto en ese momento era que en términos generales al paciente solo se le sumarían molestias y una peor calidad de vida. Cirujanos y radioterapeutas estaban convencidos de que si con ambos métodos el paciente no obtenía un buen resultado ya no había nada que ofrecer. Los problemas a enfrentar incluyeron además del escepticismo, la escasa e irregular disponibilidad de los medicamentos, incluidos el manejo de los efectos secundarios (náusea y vómito, inmuno-supresión y las infecciones secundarias). Ambos motivos, disponibilidad y toxicidad,  elevaron los índices de deserción y argumentos de rechazo.

Dr. Alejandro Aguirre y Dr. Sydney Farber

Instituto Nacional de Cancerología 

En septiembre de 1977, en el Instituto Nacional de Cancerología, se creó el Departamento de Quimioterapia, y el entonces Director General, Dr. José Noriega Limón, fue el primero en llamarle Oncología Médica. En ese momento, el Instituto ocupaba un singular edificio por sus antecedentes, ubicado en Niños Héroes 151, Colonia Doctores, el cual perteneció al Dr. Alfonso Ortiz Tirado, médico ortopedista y cirujano reconstructor. Ahí estuvo un Hospital Infantil, la Unidad 2 de Oncología del IMSS, y posteriormente el INCan de 1963-1980.

Los pasillos amplios de hospitalización en el INCan cuando se recorrían estaban silenciosos, no solitarios, todo el personal parecía percibir y sentir el dolor de los pacientes. El quirófano era modesto pero bien equipado. La consulta externa era numerosa, los pasillos estaban repletos y los consultorios se encontraban en activo. Todo en él era un mundo trabajando con un propósito: el enfermo con cáncer. 

El primer residente al Servicio de Quimioterapia

En el Instituto Nacional de Cancerología, el alto porcentaje de los residentes eran quirúrgicos y dos o tres de radioterapia. Persistía el concepto de rotar dos meses como “complemento” en el tercer año por quimioterapia. Pero se requería de “alguien” que realizará 3 años en Oncología Médica 

Durante las sesiones generales de miércoles asistían todos los residentes así que había oportunidad de conocer las aspiraciones de cada uno; un joven médico que deseaba ser cirujano hacía interesantes preguntas médico-oncológicas, así que se le invitó a iniciar un nuevo y diferente método terapéutico donde encontraría respuestas, y además aprendería mucho. La oncología médica era una especialidad con mucho futuro. Pocos días después se presentó con el Director solicitando su cambio de cirugía a oncología médica, de inmediato se aprobó su solicitud, esto lo convirtió en el primer residente en oncología médica en México que completo 3 años. Al tercer año de su residencia salió becado al extranjero para observar lo que hacían otras instituciones y comparar lo aprendido. Estuvo en el Institute Nazionale di Tumori de Milán con el Prof. Gianni Bonadonna. Aquel joven era Jesús Cárdenas Sánchez, fundador y ex Director del Centro Estatal de Cáncer en Colima.  

Hoy el Cáncer es la tercera causa de muerte en México, los más comunes, con una elevada tasa de mortalidad en mujeres, son el cáncer de mama y el de cuello uterino. En el hombre, el cáncer de pulmón y próstata. Actualmente, se considera que el 70% de los casos de cáncer son curables, cuando se detectan a tiempo y se les brinda tratamiento adecuado.

Actualmente, el INCan cuenta con más de 137 médicos residentes en especialidades de: Cirugía Oncológica, Oncología Médica, Radioterapia, Hematología Oncológica, Patología Oncológica, Cito-Patología y otras sub-especialidades. Todas cuentan con el aval de la SSA, UNAM y el Consejo Mexicano de Oncología (CMO)

Tiene 58 Investigadores de tiempo completo, 62 Investigadores que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). 

De 1946 a 2013, seis Directores Generales han dirigido el Instituto Nacional de Cancerología, empezando por el Dr. Conrado Zuckerman Duarte, Dr. Enrique Barajas Vallejo, Dr. José Noriega Limón, Dr. Arturo Beltrán Ortega, Dr. Jaime G. de la Garza Salazar, Dr. Alejandro Mohar Betancourt y actualmente el Dr. Abelardo Meneses García. 

Nace el INCA net

Desde 1990, hace 26 años, que podemos poner como ejemplo que hemos sido amigos de lo “nuevo”, lo innovador, lo realizable. Tuvimos la oportunidad de ver los avances en el mundo. En el Hospital de Ámsterdam, con el Dr. Bob Pinedo, asistíamos a la inclusión de unos pacientes a un protocolo bi-institucional y ahí observamos que con solo oprimir un botón se tenía a la mano toda la información necesaria de sus pacientes en protocolo (no más expedientes voluminosos y difíciles de manejar). La computación, incluidos todos sus avances son en todo compatibles con la investigación. Incluso uno de los colaboradores que no pudo asistir, envió y contestó al momento preguntas vía internet. Así, el INCan inicio el sistema de informática creando el expediente clínico digital, conocido como INCA net. Hoy es ejemplo para otros Institutos Nacionales, y ya existen varios INSALUD con un sistema igual al del INCan. 

Cáncer en México 

En 1990, el cáncer en nuestro país ocupaba el segundo lugar como causa de muerte, como ocurría en países desarrollados (Kuri Morales et al., 2003). Sin embargo, la diferencia con éstos era que en México el cáncer cervicouterino seguía siendo un problema de salud pública. El Dr. Juan Ramón de la Fuente, Secretario de Salud 1994-2000, interesado en esta problemática, creó el Programa Nacional de Prevención y Control de Cáncer Cervicouterino y de Mama, los flagelos fundamentales de salud para la mujer mexicana (Garza Salazar, ene. 2006).

El Instituto Nacional de Cancerología  cuenta ahora con más recursos para la detección, prevención y tratamiento del cáncer, así mismo sus Centros Estatales. En el 2007, el 15.4% de las muertes de mujeres mexicanas fue por cáncer, lo que situó a este padecimiento como la tercera causa de muerte. Entre los varones fue la cuarta causa de muerte, según informó el INEGI (11.8% de las defunciones) 

Se estima que el cáncer provocó en el 2007 alrededor de 7.9 millones de muertes a nivel mundial. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que entre el 2005 y el 2015 fallecieron por esta causa 84 millones de personas. 

Los tipos de cáncer con mortalidad más alta en México son: pulmón, estómago, hígado, colon, mama. Los Factores de riesgo identificados son: genéticos, consumo de tabaco, la obesidad, sobrepeso, el sedentarismo, el consumo de alcohol y las enfermedades de transmisión sexual.

El Seguro Popular es el programa más ambicioso del Gobierno Federal, iniciado como programa piloto en 2002, por el Secretario de Salud en ese entonces, el Dr. Julio Frenk, es y ha sido un ejemplo a seguir para países de Centro y Sur América, los pacientes afiliados al Seguro Popular tienen cobertura para gastos médicos, consultas, estudios, cirugía, radioterapia, quimioterapia y seguimientos a largo plazo.

Para 2011 había 19.811,349 familias afiliadas y 51.823,314 personas afiliadas a nivel nacional, que por su condición social y laboral carecen de servicio médico integral. El seguro popular opera en todo el país. 

El seguro popular es voluntario y actualmente una persona mexicana o residente en el país puede acudir a una clínica del Sector Salud y afiliarse. Este seguro ha sido aplicado, entre otros, a padecimientos crónico degenerativos como el cáncer del adulto, el joven y los niños. Incluidos el cáncer cervicouterino y de mama, así como pacientes pediátricos con algunos padecimientos malignos.

 

 


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